
Mi hermano
"Nunca le perdoné a mi hermano gemelo que me abandonara durante siete minutos en la barriga de mamá, y me dejara allí, solo, aterrorizado en la oscuridad, flotando como un astronauta en aquel líquido viscoso, y oyendo al otro lado cómo a él se lo comían a besos.
Fueron los siete minutos más largos de mi vida, y lo que a la postre determinarían que mi hermano fuera el primogénito y el favorito de mamá.
Desde entonces salía antes que Pablo de todos los sitios: de la habitación, de casa, del colegio, de misa, del cine... aunque ello me costara el final de la película...
Fue tal la obsesión de salir antes que Pablo de todas partes, que eso me llevo a como estoy ahora...
Quise ser primero que Pablo a la hora de salir, de enamorarme, de formar una familia, y por miedo a que él me adelantará, empecé a vivir muy deprisa, por delante de él y de todos, mi único objetivo era llamar la atención de mamá, demostrarte que yo también quería su cariño, que no es justo tener dos hijos y querer solo a uno...
Así pues como desobedecer, llegar después de la hora, o encerrarme en mi habitación no me parecía suficiente, un día decidí probarlo, pensé que no pasaría nada, solo unas cuantas veces para demostrar que era mejor que Pablo, bastarían, pero me equivoque, lo que iban a ser una cuantas veces se convirtió en una drogodependencia, pase de querer ser mejor que Pablo a que me diera completamente igual, y solo vivir, comer y respirar para poder volver a probarlo una vez más.
Mamá trabajaba y no se percató a tiempo, pero Pablo sí, a parte teníamos amigos en común y estos se lo contaron. Un día al volver a casa vi a Pablo con una bolsa de deporte con ropa, que enseguida percate que era mía, me dijo que me sentara y me dijo lenta y silenciosamente:
-¿Porque lo haces o mejor dicho empezaste a hacerlo?¿ Fue por esa estupidez tuya de sentirte superior?.
-Tú no lo entiendes. Le dije.
- Lo que entiendo es, que estas tirando tu vida a la basura por tu sentirte inferior, no es que lo seas, es que tú te conviertes en ello, por miedo a que los demás piensen que lo eres.
Siempre quise ser como tu David, hasta ahora que has demostrado que eres bastante inferior a mí, y a todos los demás, pues solo eres un cobarde.
Una lágrima calló por mi mejilla, tenía un serio problema, pero tenía alguien que me quería y que yo no había sabido apreciar, por primera vez me di cuenta que mi hermano era verdaderamente superior a mí, pero no por ser mejor ni peor, sino por quererme cuando menos lo merecía.
Nos levantamos cogí la bolsa de mi hermano y decidí seguir su plan, por primera vez me sentía verdaderamente afortunado.